Se estima que una persona promedio, en Uruguay, produce aproximadamente 1.01 kg de basura por día, de la cual solo el 15% logra reciclarse completamente. Justamente, gran parte de esta producción diaria está compuesta, entre otras cosas, por residuos orgánicos: comida sobrante, yerba, cáscaras de frutas y verduras, etc.

 

 

El reciclaje de la basura que generamos es, en cierta medida, responsabilidad de cada uno. Por eso cuidar el medio ambiente se entiende como una tarea de trabajo en equipo: separar residuos, reciclar elementos antiguos y cuidar el uso de plásticos que consumimos.
Claro, no es una tarea fácil, y por eso ya te hemos contado en otras notas algunos tips para que puedas reciclar todos los días, en la oficina e incluso qué hacer con los plásticos.

Para continuar ayudando en el reciclaje diario, una de las mejores opciones es comenzar a hacer compost en casa. El compost es la mezcla de materiales orgánicos descompuestos y tierra que se transforma en un fertilizante natural lleno de nutrientes y, por tanto, en un suelo perfecto para las plantas.

Compostera en casa

 

 

Hacer compost en casa es una tarea compleja al inicio (seleccionando los residuos y evitando los malos olores) aunque muy automática luego de que tengamos meses de práctica.

El compost en sí mismo es una forma sencilla de imitar lo que naturalmente se da en la tierra, aportando nutrientes a través de desechos orgánicos. Para hacerlo, es ideal contar con un espacio al aire libre como un jardín, patio o una terraza grande. Preferentemente, el lugar debe estar muy aireado, con poco sol que le dé de forma directa para que no permita que la humedad se mantenga.

Para esto, podés comprar una compostera especial (de plástico o de madera) o convertir algún cajón de madera viejo que tengas en una. El procedimiento es muy sencillo:

Utilizando un cajón de madera (por ejemplo un cajón de frutas o verduras) se tapa con maderas los espacios vacíos, logrando cerrar completamente a los lados el cajón.
Con unas cajas de huevo o cartón, se forra el interior de la caja para intentar que no se salga el compost por los costados o por abajo.
Se coloca una primer base de hojas secas y sobre ellas un poco de tierra
Y listo! Ya tenés una compostera reciclada

La mezcla

 

 

Para evitar malos olores y realizar este experimento de la mejor manera, lo esencial es tener un equilibrio de elementos en la mezcla. Para esto, te sugerimos que tu compost siempre tenga 4 elementos básicos:

Marrones: es la mezcla de hojas secas, ramitas, aserrín, pedacitos de madera y cartón o papel triturado.
Verdes: restos orgánicos, yerba, residuos vegetales.
Tierra: le dará cuerpo a las mezclas anteriores
Agua: cantidad adecuada de agua para mantener la mezcla con un poco de humedad

La clave estará en que el compost tenga la misma cantidad de marrones y verdes. Es decir, a cada vez que le agregues los residuos orgánicos, se colocará una base sobre eso de mezcla de hojas y tierra para equilibrar la mezcla y evitar que suban olores.

¡A compostar!

 

 

Una vez tengas la compostera armada al aire libre, tendrás que seleccionar un recipiente, preferentemente hermético, para ir seleccionando y volcando los residuos orgánicos dentro de casa. De esta manera, recolectás cierta cantidad de material para luego unirlo al compost y agregar las capas de marrones y tierra.

Se recomienda revolver cada 1 mes la mezcla, para darle aire y mantener húmeda la mezcla, además de agregar algunas lombrices que permiten oxigenar el compost a través de sus pequeños túneles.

En primavera y verano, el compost queda listo en aproximadamente tres meses, en invierno se estima entre cinco y seis. Para saber si ya está lista para usarse, la clave está en observar su color. Si ya es una mezcla oscura, casi homogénea y no se observan los residuos orgánicos, significa que está pronta para agregar como tierra fertilizante en tus plantas.

Algunos consejos

Es un proceso largo y requiere paciencia y mucho cuidado de higiene. Por eso, evitá tener la compostera dentro de tu casa o en espacios pequeños que puedan verse afectados por olores o algunos insectos que puede atraer.

Existen también composteras eléctricas, capaces de eliminar todo este proceso largo y realizar un compost más sencillo y rápido.

Si optás por la compostera tradicional, siempre será necesario controlar la exposición al sol para mantener la humedad. Para evitar moscas y mosquitos, recordá siempre agregar una capa de marrones y tierra después de la capa de verdes. Por último, si notas olor a podrido o amoníaco, puede significar que la mezcla tiene mucho verde o le falte oxígeno. Agregá material seco y revolvé para airear el compost ya hecho.

Cosas que sí y cosas que no.

Podrás volcar a la compostera:

  • Frutas y verduras
  • Yerba
  • Cáscaras de huevo
  • Café molido
  • Bolsitas de té
  • Cáscaras de frutos secos
  • Diarios, cartón y papel en tiras
  • Recortes de césped
  • Plantas y flores
  • Aserrín
  • Algodón (sin químicos)
  • Lana
  • Pelusa de la aspiradora
  • Pelo

No podrás volcar a la compostera:

  • Cenizas
  • Huevo
  • Aceites
  • Carne o huesos animales (producen mal olor y atraen animales)
  • Restos de poda con fertilizantes
  • Excremento de animales
  • Plásticos (aunque sean biodegradables)

Nuestro compromiso con los residuos orgánicos

Fieles a nuestro compromiso con el medio ambiente, en Portones Shopping contamos un un programa de reciclaje de basura especial para los residuos generados por la actividad comercial, incluidos los residuos orgánicos.

 

 

Algunos de nuestras principales características del cuidado medioambiental :

  • Los residuos orgánicos los destinamos a criaderos de cerdos y los aceites a laboratorios para la elaboración de productos de cuero.
  • Los residuos inorgánicos como cartón, papel, bolsas plásticas, los clasificamos, en conjunto con la cooperativa Sol Naciente. Los compactamos y vendemos a empresas que utilizan esa materia prima.
  • Contamos con un sistema free cooling en lugar de usar aires acondicionados: tomamos el aire del exterior y lo usamos para enfriar.
  • Las lámparas del estacionamiento son led y de bajo consumo. Además, cuando el shopping está cerrado las luminarias bajan su intensidad contribuyendo al ahorro.
  • Gracias a todo este ahorro obtuvimos una mención en el Premio Nacional de Eficiencia Energética en 2015.
  • Solamente en 2018, el ahorro generado fue de 622.248 kwh/año, lo que equivale al consumo de 207 hogares.
  • En 2018, el 50% de los residuos que generó el shopping se transformaron en materiales reciclables.

Todas estas acciones nos permitieron certificarnos en la norma ISO 14.001, siendo el PRIMER SHOPPING DEL MUNDO en implementar un Sistema de Gestión Ambiental certificado con esta normativa.